El seguro del hogar es obligatorio si tienes hipoteca, y recomendable en cualquier caso. Pero no todas las pólizas son iguales. Aquí tienes qué debes saber para elegir bien.
Qué suele cubrir un seguro multirriesgo
Los seguros de hogar multirriesgo cubren daños en la vivienda y en el contenido. Suelen incluir: daños por agua (filtraciones, roturas de tuberías), incendio, robo, daños eléctricos y responsabilidad civil (si causas daños a vecinos, por ejemplo con una fuga). Las coberturas exactas varían según la póliza.
Los daños por agua son uno de los siniestros más frecuentes. Una tubería rota en el baño puede causar desperfectos en tu vivienda y en la del vecino de abajo. Si no tienes la responsabilidad civil bien cubierta, podrías tener que pagar de tu bolsillo las reparaciones del vecino. La mayoría de pólizas incluyen entre 150.000€ y 300.000€ de responsabilidad civil por daños a terceros, pero conviene verificarlo.
Contenido vs continente
El continente es la estructura: paredes, suelo, instalaciones fijas. El contenido son muebles, electrodomésticos, ropa, etc. Asegúrate de que la suma asegurada del contenido refleje el valor real de lo que tienes. Si está infrasegurado, en caso de siniestro la indemnización se reduce proporcionalmente.
Para calcular el valor de tu contenido, haz un inventario aproximado: suma el valor de tus muebles, electrodomésticos, ropa, electrónica, joyas y objetos de valor. Muchas personas infravaloran lo que tienen en casa. Un piso de 80 m² puede tener fácilmente 30.000€ o más en contenido. Si tienes obras de arte, antigüedades o joyas de alto valor, puede que necesites coberturas adicionales o pólizas específicas.
Franquicia y exclusiones
La franquicia es lo que tú pagas antes de que el seguro entre. Una franquicia de 150€ significa que los primeros 150€ del daño los asumes tú. Revisa también las exclusiones: qué no cubre la póliza (por ejemplo, daños por negligencia grave o ciertos fenómenos naturales).
Las exclusiones comunes incluyen: daños por negligencia (dejar un grifo abierto al salir de casa), daños por obras no declaradas, fenómenos como inundaciones o terremotos en zonas de riesgo, y daños por animales domésticos en ciertos casos. Lee la letra pequeña antes de firmar. Una póliza más barata suele tener más exclusiones.
Si tienes hipoteca
El banco exige un seguro que cubra el valor del inmueble como mínimo. A veces te "recomiendan" el suyo, pero puedes contratar uno externo si cumple los requisitos. Compara precios: el del banco no siempre es el más barato.
Desde 2019, la ley prohíbe a los bancos imponer un seguro concreto. Puedes contratar el de tu elección siempre que cumpla los requisitos mínimos (cobertura de continente, daños por agua, incendio, etc.). El ahorro anual puede ser de 100€ a 300€ o más en comparación con el seguro del banco. Pide al banco por escrito qué coberturas exige y busca un seguro que las cumpla.
Consejos adicionales
Guarda fotos o vídeos de tus pertenencias antes de un siniestro. Facilita el proceso de reclamación. Revisa tu póliza cada año antes de renovar: tus necesidades pueden haber cambiado.
Resumen
Revisa qué cubre (continente, contenido, responsabilidad civil), la suma asegurada, la franquicia y las exclusiones. Compara varias ofertas antes de renovar. Y guarda la póliza y los números de contacto por si necesitas usarla.