Una visita de media hora no basta para decidir. Hay que mirar más allá de la decoración y fijarse en lo que puede costarte dinero después. Aquí tienes una checklist para no pasar nada por alto.
Humedades
Busca manchas en techos, esquinas y paredes. Las humedades por filtración o condensación son caras de reparar. Revisa bajo los lavabos, detrás de los muebles y en sótanos o trasteros. Un olor a humedad es una señal clara.
Las humedades por filtración (del exterior o de tuberías) pueden requerir obras importantes: localizar la fuga, abrir paredes, reparar y volver a cerrar. Las humedades por condensación suelen mejorar con mejor ventilación o con un sistema de ventilación mecánica. Las humedades por capilaridad (subida desde el suelo) son las más complejas y costosas de solucionar. Si detectas manchas, pregunta al vendedor si conocen el origen y si se ha intentado reparar.
Instalaciones
Pregunta la antigüedad de la instalación eléctrica. Si es anterior a los 80, puede no cumplir la normativa actual. Revisa el cuadro eléctrico: ¿tiene diferencial y magnetotérmicos? En la fontanería, abre grifos y comprueba la presión. Pregunta por la caldera: si tiene más de 15 años, su sustitución puede costar 1.500€ o más.
Una instalación eléctrica antigua puede no soportar el consumo actual (aire acondicionado, lavavajillas, cargadores). Reformarla puede costar entre 2.000€ y 5.000€ o más según el tamaño del piso. La caldera de condensación actual ronda los 1.500€-2.500€ instalada. Si la vivienda tiene gas, verifica que la instalación tenga la revisión al día.
Ventanas y aislamiento
¿Son de doble o triple vidrio? ¿Cierran bien? Las ventanas antiguas suponen pérdida de calor y ruido de la calle. En invierno o verano, nota si hay corrientes.
Las ventanas de PVC o aluminio con rotura de puente térmico y doble vidrio son el estándar actual. Si las ventanas son de madera antigua o de aluminio simple, las facturas de calefacción y aire acondicionado serán más altas. Cambiar todas las ventanas de un piso puede costar entre 4.000€ y 10.000€ según el número y el tamaño.
Ruidos
Visita a distintas horas si puedes. ¿Se oye a los vecinos? ¿El tráfico? ¿Comercios cercanos? El ruido es una de las quejas más frecuentes y no siempre se detecta en una visita de 20 minutos.
Si es posible, visita un sábado por la noche o un domingo por la mañana. Los vecinos pueden estar en casa y se notará más el ruido. Pregunta al vendedor o al portero si hay vecinos problemáticos o si el edificio tiene problemas de aislamiento acústico. Una vivienda con ruidos constantes puede afectar seriamente tu calidad de vida.
Orientación y luz natural
La orientación afecta a la luz y al consumo energético. Una vivienda orientada al sur recibe más luz y calor en invierno, pero puede ser muy calurosa en verano. La orientación norte suele ser más fresca pero más oscura. Recorre todas las estancias y nota cuánta luz natural entra. Una vivienda oscura requiere más iluminación artificial y puede afectar el ánimo.
Preguntas que debes hacer
- ¿Hay obras pendientes en el edificio? ¿Cuánto costarán?
- ¿Cuánto es la comunidad de propietarios?
- ¿Ha habido problemas de humedades o plagas?
- ¿Por qué venden?
Resumen
No te dejes llevar solo por la primera impresión. Revisa humedades, instalaciones, ventanas y ruidos. Y si algo no cuadra, pide una segunda visita o un informe técnico antes de ofertar.