Comprar una vivienda implica reunir una cantidad considerable de papeles. Tenerlos listos con antelación acelera el proceso y evita retrasos. Aquí tienes la lista de documentación que suelen pedir bancos, notarías y administraciones.
Documentación personal del comprador
DNI o documento de identidad: En vigor. Si compras en pareja o con más personas, todos deben aportar su documento.
Libro de familia o certificado de matrimonio: Si aplica. Algunas entidades lo piden para acreditar estado civil o cargas familiares.
Certificado de empadronamiento: Acredita tu domicilio actual. Suele tener validez de tres meses.
Documentación laboral y económica
Últimas nóminas: Normalmente las de los últimos 3 a 6 meses. Si eres autónomo, la entidad pedirá la declaración de IVA y el informe de vida laboral o certificación de ingresos.
Contrato de trabajo: Para acreditar la estabilidad laboral. Si llevas poco tiempo en la empresa, algunos bancos son más exigentes.
Declaración de la renta: La última declaración presentada. Demuestra tus ingresos declarados y tu situación fiscal.
Extracto bancario: De los últimos 3 a 6 meses. Sirve para comprobar ingresos, gastos y capacidad de ahorro.
Justificante de ahorros o inversiones: Si vas a aportar un ahorro inicial, el banco querrá saber de dónde procede. Pueden pedir extractos de cuentas, certificados de depósitos o declaraciones de plusvalías.
Documentación de la vivienda
Nota simple del registro de la propiedad: Acredita que el vendedor es el titular y que la vivienda está libre de cargas (hipotecas, embargos, etc.). Suele tener validez de unos 3 meses.
Certificado de habitabilidad o cédula de ocupación: En algunas comunidades autónomas o países es obligatorio. Comprueba los requisitos de tu zona.
Certificado de eficiencia energética: Obligatorio para la venta. El vendedor debe facilitarlo.
Escrituras de propiedad del vendedor: Para verificar que la descripción de la vivienda coincide con lo que se va a comprar.
Documentación para la hipoteca
Si vas a pedir financiación, el banco te pedirá además:
- Informe de tasación de la vivienda (lo encarga el banco, pero tú sueles pagarlo)
- Presupuesto o facturas de gastos de la compra (notaría, impuestos, etc.)
- Seguro de hogar (a menudo obligatorio para conceder la hipoteca)
Documentación adicional según el caso
Si eres autónomo: Modelo 303 y 390 (IVA), modelo 130 o 131 (IRPF), informe de vida laboral y certificación de ingresos de los últimos años.
Si tienes otras propiedades: Escrituras o notas simples de los inmuebles que poseas.
Si recibes ayudas o subvenciones: Documentación que acredite el importe y la finalidad.
Si compras en pareja o con avalistas: Toda la documentación anterior de cada persona que figure en la operación.
Plazos de validez
Muchos documentos tienen caducidad. La nota simple suele ser válida 3 meses. El certificado de empadronamiento, también. Las nóminas y extractos bancarios suelen pedirse de los últimos 3-6 meses. Si inicias el proceso y tarda más de lo previsto, puede que tengas que renovar algunos documentos. Pregunta a tu banco y notaría qué plazos aplican en tu caso.
Orden recomendado para reunir los papeles
- Documentación personal (DNI, empadronamiento)
- Documentación laboral y económica (nóminas, declaración, extractos)
- Cuando tengas una vivienda elegida: nota simple, certificados, tasación
- Documentación específica que te pida el banco o la notaría
Resumen
Reunir la documentación con tiempo evita retrasos y nervios de última hora. Guarda copias de todo lo que entregues y pregunta a tu banco y notaría qué plazos de validez tienen los documentos en tu caso. Cada operación puede tener requisitos específicos, pero esta lista cubre lo más habitual.