No hay una respuesta única. Comprar o alquilar depende de tu situación laboral, tu movilidad, el mercado local y tu capacidad de ahorro. Aquí tienes los factores que debes considerar.
Cuándo el alquiler suele tener más sentido
Si tu trabajo o vida personal pueden llevarte a otra ciudad en pocos años, el alquiler te da flexibilidad sin los costes de venta (comisiones, impuestos, tiempo de espera). Si no tienes ahorro para la entrada y los gastos de compra, alquilar te permite vivir donde necesitas mientras ahorras. Y en ciudades donde el precio de compra es muy alto respecto al alquiler, el alquiler puede ser más eficiente a corto plazo.
El alquiler también evita el riesgo de depreciación del inmueble. Si compras y el mercado baja, puedes quedarte "atrapado" en una vivienda cuyo valor es menor que tu hipoteca. Como inquilino, no asumes ese riesgo. Además, las reparaciones importantes (caldera, tejado, humedades) son responsabilidad del propietario. Si algo se rompe, llamas al casero.
Cuándo la compra suele tener más sentido
Si vas a quedarte en la misma zona al menos 5-7 años, la compra suele compensar. Cada cuota que pagas va a tu patrimonio, no al bolsillo del casero. Si tienes estabilidad laboral y ahorro suficiente para la entrada y gastos, la compra te da seguridad a largo plazo y un techo fijo (salvo subidas del tipo de interés en hipotecas variables).
La compra te da control total sobre tu vivienda: puedes reformar, pintar o cambiar lo que quieras sin pedir permiso. A largo plazo, cuando termines de pagar la hipoteca, la vivienda es tuya y tus gastos de vivienda se reducen drásticamente (solo comunidad, IBI y mantenimiento). Para muchos, eso es una pieza clave de su plan de jubilación.
El factor tiempo
La compra tiene costes de entrada altos (notaría, impuestos, etc.). Si vendes antes de 5-7 años, esos costes pueden no haberse amortizado. El alquiler no genera patrimonio, pero tampoco te ata. La clave es ser honesto sobre cuánto tiempo vas a estar.
Calcula el "punto de equilibrio": el número de años en que el coste de comprar (incluyendo gastos de compra, intereses de la hipoteca y mantenimiento) iguala el coste de alquilar. En muchas zonas suele estar entre 5 y 10 años. Si planeas quedarte menos, el alquiler suele tener más sentido desde el punto de vista puramente económico.
El factor psicológico
Para algunas personas, tener una casa propia es una prioridad emocional: estabilidad, raíces, no depender de un casero. Para otras, la flexibilidad es más valiosa. No hay una respuesta correcta en abstracto. La decisión debe ser coherente con tu situación y tus valores.
Resumen
Alquila si necesitas flexibilidad, no tienes ahorro o tu estancia será corta. Compra si vas a quedarte años, tienes estabilidad y ahorro, y el mercado local lo hace razonable. La mejor decisión es la que se ajusta a tu vida, no a lo que "debería" hacerse.